29 de noviembre de 2010

Tras sucesivos análisis he acabado por creer en mi continuidad y he llegado a la conclusión de que debo de estar ahí, es decir, aquí; de que al fin y al cabo existe ese hilo entretejido a los tiempos, enredado de los pies a la cabeza -siendo cabeza y pies sorprendentemente los mismos o quizá no-, y he decidido seguirle la pista a esa sombra con prudencia para comprobar si se cumplen otras reglas, si es posible -o lo será un día- ponerle nombre al conjunto; por ahora lo llamaré Ello, o, por acortar un poco, simplemente Yo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

YO NO SOY YO

Soy este
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pié cuando yo muera.

-J.Ramón Jiménez-