9 de abril de 2010

LLUEVE

Llueve como si un nombre se extinguiera
a cada instante en cada esquina

como si la flor negra de la noche
se desprendiera en fragmentos diminutos

como si se hubieran de pronto desbordado
las estadísticas de la sed

como si un millón de ojos
contemplaran el vacío en la ventana

como si en los caminos hubiera
huellas que fuera necesario borrar

*